La vida de la Oblata es el Evangelio en acción al estilo de San Francisco de Sales. El fundador de las Hermanas Oblatas, tiene una visión muy alta de la misión de sus hijas en la Iglesia: “La Oblata no es religiosa sólo en bien de ella, sino para ser auxiliar de la Palabra de Dios, auxiliar de los sacramento. Es necesario que esté revestida de un Sacerdocio de Santidad, entonces podrá procurar a las almas la Salvación que viene de Dios”.

En cuanto sea posible están prestas a colaborar con los responsables de las parroquias y de las Diócesis, cuando solicitan su ayuda. La misión de las Oblatas es trabajar en la promoción de la mujer en todas las esferas de la sociedad, en Colegios, Hogares Universitarias, Obras Sociales, Hogares para la tercera edad, Misiones en el África, Hospitales entre otros.

Llevar una vida de contemplación en la acción a través de la práctica del Directorio espiritual de San Francisco de Sales. Olvidarse enteramente para “Ser felices y hacer felices a los demás”.